Pedro Montiel ha dedicado más de 30 años a la recolección de basura en Soledad de Graciano Sánchez, un trabajo esencial pero poco reconocido. Con compromiso y orgullo, enfrenta jornadas extenuantes y riesgos sanitarios para mantener limpia la ciudad. A pesar de la indiferencia de algunos, encuentra motivación en su familia y en la certeza de que su esfuerzo mejora la calidad de vida de la comunidad. Sin embargo, su labor no está exenta de peligros, ya que él y sus compañeros han sufrido cortes con vidrios, latas y hasta jeringas mal desechadas, por lo que pide mayor conciencia sobre el manejo de residuos.
A lo largo de los años, ha visto mejoras en su área y ha seguido adelante incluso en momentos difíciles, como cuando enfermó de COVID-19. Su labor, junto a la de sus compañeros, permite que más de 300 colonias reciban un servicio eficiente. Pedro es un héroe anónimo, cuya entrega diaria garantiza que la ciudad despierte limpia y lista para un nuevo día.